El palacio de Dueñas es uno de los conjuntos históricos más importantes de Sevilla. Toma su nombre del desaparecido monasterio de Santa María de las Dueñas, que se ubicaba en el solar colindante hasta ser demolido en el S.XIX.
Su origen fue la casa-palacio de los Pineda, señores de Casa Bermeja, que mandaron su construcción entre los siglos XV y XVI, y pertenece desde el siglo XVII a la Casa de Alba.
En el siglo XIX, Las Dueñas fue convertida en casa de vecinos, sus salones compartimentados con tabiques y los artesonados cubiertos con falsos techos. Se dio la casualidad que uno de los inquilinos, y administrador del Palacio, fue el padre de Antonio Machado, que forjó los recuerdos de su infancia allí.
Su arquitectura combina elementos góticos, renacentistas y mudéjares que dotan al conjunto de una gran belleza que ha logrado conservarse hasta nuestros días, permitiendo ser visitado desde 1973.
En sus exteriores destacan:
- Jardines. Más de siete mil plantas componen la riqueza botánica de estos jardines. E la web oficial del Palacio, se encuentra un interesantísimo mapa interactivo.
- Caballerizas. Una de las más antiguas de Sevilla, actualmente destinadas a la guarda de los animales de tiro de los coches de caballos, especialmente para la Feria de Abril.
- El Patio Principal. Como centro de distribución de las múltiples estancias palacio, rodeado de galerías y decorado con vegetación y una fuente central.
- La alberca. Utilizada en otros tiempos para regadío de los huertos, que eran lo que hoy conforma los jardines, recogía el agua de lluvia para después distribuirla mediante una red de tuberías que discurren por los parterres de los jardines.
Junto a ella, destaca un impresionante Ficus con casi 200 años de antigüedad.
Pero en sus estancias interiores, destacan las decoraciones más refinadas, destinadas al disfrute privado y las visitas más afines a la Casa de Alba.
- Yeserías
- Azulejería cerámica sevillana
- Artesonados de madera y carpinterías.
- Una completísima colección de obras de arte. Muebles, retablos, esculturas, cuadros…
He querido destacar especialmente de sus detalles constructivos las geometrías de tradición mudéjar que salpican la decoración por todo el conjunto:
Fuentes consultadas:









